EL EGO

Se creía el centro del universo. Todo giraba a su alrededor: las conversaciones, los afectos, las decisiones. Hasta que alguien dejó de orbitarlo, y descubrió el silencio. Un vacío que no sabía llenar, porque nunca había aprendido a mirar más allá de sí mismo. El ego no sabe estar solo. 

NESTES INSTANTES

quero afogar os meus recordos nun pozo de teimosa nostalxia, e nun corpo de muller que non saiba de abismos.  NESTES INSTANTES entendo de xardíns con insomnios primaverais e desexo unha ausencia que, como a chuvia, nunca cese e sempre irrompa. 

DÍAS

Hay días en los que el pasado regresa sin hacer ruido, como un mal sueño que se desliza por la penumbra de la mañana. No golpea la puerta ni anuncia su llegada. Simplemente aparece y se sienta a mi lado como si nunca hubiera marchado. Me mira en silencio y espera. Y en ese silencio las horas se vuelven lentas, como si el tiempo dudara. Entonces la memoria abre sus ventanas y vuelven los rostros, las palabras olvidadas, la tenue luz de lo que fuimos. 

PRESIDIO

El microtexto es el presidio que confina e inmoviliza mis pensamientos y los caracteres limitados, la cárcel que enclaustra mis sueños. ¿Y te quejas? Según esta teoría, tú eres el carcelero de tus propias creaciones. ¡¡¡Magnífica incongruencia y paradoja!!! ¿Y te quejas? Algo estás esperando que no te corresponde.